Por Ana Rodríguez León

Imagen de Julio Drove

La textura de la imagen está en el centro del debate en la transición del cine analógico al digital. La emulsión y su grano frente al píxel y la nitidez de las imágenes en alta definición. Filtros de post-producción que intentan imitar la textura genuina de un material, el celuloide, que paradójicamente va quedando catalogado como obsoleto.

La tensión entre las fuerzas en oposición de lo “limpio” y lo “sucio”, lo brillante y lo mate, lo liso y aquello que se define por sus rugosidades, también formulan parte del núcleo estético que define el trabajo con metales en joyería.

Algunos artesanos y diseñadores resuelven esta tensión creativa con especial sentido del equilibrio y, por añadidura, de la elegancia.

Inauguramos esta sección: “Cosas chulas que vemos que en las ferias”, con el trabajo de María Ugarte, a quien hemos conocido en la Feria de Artesanía de Santander, que se celebra en la Plaza Porticada de la ciudad y en la que nos encontramos hasta el 30 de Agosto.

María Ugarte centra su trabajo en el cobre, con algunas piezas de plata. Las texturas del material, trabajado mediante pátinas con fuego, protagonizan las piezas. Superficies lisas, con brillo sanguino y sin mácula, conviven con erupciones del metal, heridas porosas que revelan su estructura interior, su dinámica al ponerlo en contacto con el calor. El resultado invita a evocar el misterio del proceso y a disfrutar la pulcritud del acabado, de tal forma que la tensión de fuerzas que mencionábamos, encuentra un diálogo sosegado con el observador en donde se permiten las interpelaciones de lo bello.

Nos inspira encontrar joyas así, y por ello compartimos las imágenes que hemos tomado de su trabajo a pie de puesto y un link a su blog: https://mariaugarte.wordpress.com/