En los años 70, las hermanas Isabel y Mercedes se fueron a Rusia, llevando con ellas varias películas de Súper 8, recuerdos de sus viajes y de los acontecimientos especiales de su vida. En un cambio de vuelo, sus maletas se perdieron y sus películas con ellas.

Más de treinta años después, algunos de los films aparecieron en el Rastro de Madrid. Alguien los compró y por un número de matrícula que aparecía en una imagen, logró contactar con Isabel y Mercedes. Previo pago, las hermanas recuperaron algunas de sus películas y con ellas, parte de las imágenes de su pasado.

Nos contaron esta y otras historias en nuestro stand de la plaza Porticada de Santander, y nos encantó presenciar la relación tan especial que tenían estas dos cineastas amateurs con el material de nuestras joyas.